/Despues de ser expulsado de su lugar, Tarcon vaga sin rumbo fijo por Eirea, intentando encontrar un lugar donde asentarse y aun desconcertado por los hechos acontecidos con los uqe creia sus aliados. Dolido y necesitando recursos para sobrevivir en el tumultuoso continente, acabo llegando a los bosques de Zelthaim, tan distintos a su amado desierto y tan plagados de agua y sonidos distintos a los del viento y el crujir de la arena bajo sus pies. Sin saber quienes son enemigos y quienes son amigos, un seguidor de Eralie, un Semi-elfo cruza su camino. La hora de matar, ha llegado de nuevo./
Comienzas a concentrarte en tu victima, y te sientes capaz de golpear donde duele! ] Neoccolo llega desde el este.
[Avril orbita al Limbo] sss fre Sigues a Neoccolo. > Equilibras tu Espada de Obsidiana para sostenerla con una sola mano. Despejas tu mente para entrar en estado de frenesí mientras los movimientos de tus brazos comienzan a volverse más y más livianos. ] ¡Has quedado al descubierto! Puente del Río Naindel [se,no] Tarcon está aquí. Sigues a Neoccolo en dirección noroeste. Concentras tus frenéticos golpes sobre Neoccolo creando un arco de remolino. # Sesgas en un brazo a Neoccolo. # Sesgas con fuerza en un brazo a Neoccolo. # Cortas con fuerza en el pecho a Neoccolo. Estás siendo atacado por Neoccolo. Estás siendo atacado por Lobo. Bosque de Zelthaim [so,s,se,e,no] Ciervo Pardo y Lobo están aquí. Tarcon está aquí. Sigues a Neoccolo en dirección noroeste. Pones tu mano libre sobre la empuñadura de tu Espada de Obsidiana sosteniéndola a dos manos. > # Cortas violentamente en un brazo a Neoccolo. El Oso pardo se lanza al ataque con una inusual fiereza. Estás siendo atacado por Oso Pardo. Bosque de Zelthaim [so,se,ne,n] Oso Pardo y Lechuza están aquí. Tarcon está aquí. Sigues a Neoccolo en dirección noroeste.
Neoccolo corta en un brazo a Oso Pardo.
Neoccolo ha muerto. Propinas el golpe mortal a Neoccolo.
Neoccolo cae al suelo sin vida, y sus armas caen de sus manos y chocan contra el suelo.
/La vida de un vagabundo sin hogar, sin aliados, es dura; pero la Madre Desierto nos ha enseñado que cuando el viento te asfixia, cuando la arena te atrae hacia las profundidades de la tierra y el sol te abrasa los ojos cegandote; solo los mas fuertes sobreviven/ |